Una iglesia con el Corazón del Padre

Una iglesia con el Corazón del Padre.

Es un pueblo lleno con un mensaje de esperanza, sumiso a la escritura, misericordioso, recto, apartado, luz, es un pueblo apasionado por la verdad, lleno de poder, vive en el espíritu, trabajador, dedicado, respetuoso, generoso en los negocios del reino, amoroso y lleno de fe.

 

Es una Iglesia que ha aprendido a interpretar el consejo de Dios dentro de la cultura. Es un pueblo que ha aprendido por la ayuda del Espíritu Santo a darle a la tradición su lugar, y a la palabra de Dios su Lugar. La Palabra y el Consejo de Dios siempre estarán sobre cualquier tradición humana. Es un remanente que ha interpretado bien el mensaje de Dios en la cultura y en el tiempo que vive. La verdad no cambia aunque suena rara aburrida o contradictoria al oído del hombre secular que debate contra el consejo Bíblico. No necesitamos ayudar a Dios para que se deje entender en su palabra.

 

Una Iglesia con el corazón del Padre, es un cuerpo responsable de establecer una ambiente de fe seguro para aquellos que de corazón genuino buscan a Dios. Es un Pueblo que suena con ver la generación que viene de tras, llegar mas allá en sus convicciones de un Dios verdadero que busca amorosamente al hombre para salvarlo. Que lleguen mas allá en conocimiento de Dios y le sirvan de corazón integro. Que la honra viene de Dios. Esta Iglesia valora el tiempo.

 

Dios quiere Levantar puentes destruidos y derribar paredes.

Para un trabajo tan necesario y urgente Dios solo puede buscar a individuos que llenen los requisitos. Estos personajes importantes en este tiempo son los que tiene el palpitar del corazón del Padre.

Para comenzar de una perspectiva histórica, un grupo de hombres de buenas intensiones llegaron a colectar lo que se llego a llamar la ley oral o las tradiciones de los ancianos. Dichos documentos en la colectividad Judía tienen el Nombre de “Mishnah”. Estas reglas llegaron a ocupar una atención tan amplia en los estudiosos de la Ley a tal grado de convertirse en reglas obligatorias. Estas reglas cargarían sin duda alguna a aquellos hombres y mujeres piadosas de la ley de Moisés que queriendo agradar a Dios sentirían más regulaciones y exigencias. Estas reglas tenían más un sentido humano que divino. Cada ocasión imaginable dentro de la colectividad Judía tenía una regla del documento llamado “Mishnah” que no se podía violar en los días de descanso. Quiere decir que aun en los días de descanso había una tensión de no fallar a ninguna de estas reglas de los ancianos. Esta enseñanza se transformo en una tradición (barrera/pared/mala interpretación) que Dios tubo que señalar como innecesario para vivir una vida agradable delante de Dios. Mas bien estas reglas o ley oral era un obstáculo para servir a Dios.

En Lucas 11:46 Jesús les habla de la hipocresía, los intérpretes cargan a los hombres con cargas que no pueden llevar. Mateo 15:6 invalidan el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hablando de personas con un énfasis tan grande en mandamientos de hombres. Gente rígida, separados a un extremo con enseñanzas de hombres, legalistas.

 

Dios tenía que desmantelar esas enseñanzas, esa mentalidad, esa mala interpretación del corazón de Dios. Dios no anda buscando levantar gente legalista o líderes políticos que se enfocan tanto en el templo que todo se convierte en un negocio antes que predicar y ensenar el corazón del padre.

 

Dios anda buscando una Iglesia que sea Luz donde los políticos sepan que Dios esta hablando. Dios esta buscando una Iglesia que esta atenta en ver como Dios trata de alcanzar los perdidos a todo nivel social. Dios busca un pueblo que escudriña su palabra apasionadamente. La Iglesia es un puente que le facilita al perdido ver, escuchar y experimentar a Dios. La Iglesia esta llamada a ganar a los samaritanos, ganar a los gentiles, a edificar los puentes de comunicación destruidos por los religiosos  que mal interpretaron el corazón de Dios. Entonces es aquí donde caemos en el discipulado de Cristo. En este discipulado Dios tiene que desintoxicarnos de una cultura prejuiciosa en el sentido religioso. Es aquí en las enseñanzas de Jesús donde nace el corazón del padre. Tenemos que llevar la esperanza a los perdidos predicando todo el consejo de Dios; poniendo a un lado toda tradición que obstaculiza o todo dogma o enseñanza de hombre que no sirve de provecho espiritual. Dios quiere un pueblo sensible a su visitación, quiere un pueblo que aprecie el tiempo que el a puesto en sus manos para avanzar su luz, su evangelio su bandera, su nombre.

 

Dios nunca les pidió a sus discípulos que se quedaran en Jerusalén. Me seréis testigos en Jerusalén,  en toda Judea, en Samaria, y hasta lo ultimo de la Tierra.

 

Levántate como un restaurador, sigue unido  a ese número gigantesco imparable de discipuladores alrededor del mundo. Es nuestro tiempo.

 

1Corintios 1:27-28, sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es para deshacer lo que es.