
Dios siempre ha anhelado una intimidad con el hombre, pero es el hombre el que no quiere una intimidad con Dios. Es una decisión, Dios respeta los límites que trazamos y tampoco impone su voluntad sobre nosotros. El nos deja escoger y respeta nuestro “si” y vuestro “no” aun cuando nuestras decisiones sean perjudiciales para [...]






